La maoría se dedicaron a trabajar otras áreas
La crisis en el sector salud venezolano mantiene focos críticos en diversas regiones del país. En el estado Zulia, la presidenta del Colegio de Enfermeras, Hania Salazar, informó que la entidad enfrenta una alarmante deserción del 60% de su personal, situación que impacta severamente la calidad de la atención hospitalaria[cite: 1].
Impacto en la atención al paciente
El déficit de profesionales ha obligado a reestructurar la capacidad de respuesta en los centros asistenciales. Según detalló Salazar, actualmente se registra una proporción de apenas uno o dos enfermeros por cada 30 o 40 pacientes, una cifra que contrasta drásticamente con los estándares internacionales, los cuales sugieren un profesional por cada seis pacientes[cite: 1].
Factores de la crisis:
La deserción es atribuida principalmente a los salarios insuficientes para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y a las condiciones laborales precarias. Esto ha forzado a muchos profesionales a buscar empleo en otras áreas o a emigrar del país en búsqueda de mejores oportunidades[cite: 1].
Exigencia de soluciones
Los gremios de la salud han reiterado que las mejoras salariales no deben ser vistas como un gasto, sino como una inversión necesaria para estabilizar el sistema sanitario. Hania Salazar enfatizó que, con ingresos dignos, el personal regresaría a sus puestos, permitiendo que los hospitales operen bajo los estándares establecidos[cite: 1].
Esta situación en Zulia se suma a los reclamos realizados a nivel nacional por diversos sindicatos, como el Colegio de Enfermeras del Distrito Capital, que continúan movilizados exigiendo medidas concretas que garanticen la estabilidad de los trabajadores del sector salud en Venezuela[cite: 1].